Jueves, 04 de noviembre de 2004
Después de todo, la noche era demasiado hermosa como para dormir y el cielo parecía una gran alfombra de terciopelo, rota con miles de pequeñas luciérnagas atoradas en la suave tela.
A una hora desconocida, observaba desde mi cama boca-arriba el techo de mi habitación. Lleno de agujeros por los años (después de todo tiene 19) y haciendo formas con ellos descubría infinidad de historias guardadas en ese pedazo "cielo" de 7 x 8.
Veía:
-un gato
-un libro
-una pulga
-una rata
-estrellas
-un perro
- un gato leyendo un libro a lado de un perro con pulgas mascando una rata bajo estrellas.
Y así cayeron las arenas del tiempo sobre mis parpados pero no fueron lo suficientemente pesadas para cerrarlos... hasta ahora sigo esperando.
Por: RobertoC | Cotidianeidad | Comentarios (0) | Referencias (0)
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
www.flickr.com
|