Viernes, 15 de abril de 2005
El día de hoy mis actividades estudiantiles terminaron más temprano de lo normal. (Razón: evento deportivo o algo así) Por ese motivo la Sra. De Culebro y su servidor procedimos a empezar el largo y tedioso camino de la ociosidad: Caminando, platicando, etc.
Después de unos minutos y de una plática nostálgica, tuve que cumplir una vieja promesa : Hace unos cuantos meses le prometí a mi señora que un día pediría unos patines prestados y patinaríamos libremente por las calles de la ciudad o en su defecto por la unidad deportiva.
Así que... así comenzó el circo. Los que me conocen saben que no soy bueno manteniendo el equilibrio normalmente, cómo me iba a mantener firme con los patienes puestos???!!!
En fin...primero empezó todo un ritual para ponerme los patines, porque mis pies no lograban encajar en éstos. (Unos dicen que a la fuerza ni el calcetín, pero esa frase no funciona con mi señora.) Así después de quince minutos y como 10 intentos al fin pude ingresar mi (gordo) pie en el patín el cual por cierto me causó una molesta irritación en las piernas.
Así bien, después de 20 minutos y como 15 semi-caídas, ¡¡salí vivo de milagro!!
Ahora me encuentro un poco traumado y con las piernas adoloridas por la irritación.
Snif...:’(
Por: RobertoC | Cotidianeidad | Comentarios (0) | Referencias (0)
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